No planeo dar una cronología completa de todo lo que va sucediendo al norte de nuestro país. La pueden ubicar aquí de parte de fuentes confiables, con vínculos para que se enteren de absolutamente todo lo que va ocurriendo.
Aquí simplemente me limito a preguntarme cómo en tres días América Latina está de cabeza. Consideré que ya lo estaba con todo el lío entre Uribe y Chávez con respecto a la liberación de rehenes y el obvio apoyo que brinda el presidente venezolano a las revoluciones, la lucha armada y el terrorismo de las FARC. Hasta ese punto, cuando abundaban frases como "búsqueda de un acuerdo humanitario", "mediación de líderes extranjeros", "liberación de rehenes", veía todo el problema en un punto inerte, inmóvil. Y repentinamente, todo se ha disparado.
¿Por qué surgen problemas con el gobierno colombiano por atacar a un grupo de terroristas que amenazan constantemente a su país, que retienen rehenes en las peores condiciones, que desetabilizan la democracia? Desde el otro punto de vista, ¿qué llevó al gobierno colombiano hasta el punto de tener que infringir la soberanía de Ecuador en su territorio para atacar a una agrupación de miembros de las FARC? Finalmente, ¿qué se mete Chávez y sus tanques?
Lo que lamento es que se necesite que los problemas armen todo este revuelo para poder buscar una solución entre los distintos países latinoamericanos. De lo que carecemos es de un plan conjunto para luchar contra el terrorismo y las amenazas contra la seguridad de alguna nación vecina. Y en lugar de unión, los tanques se arman y los peyorativos vuelan. Pero ahora, las soluciones que veía lejanas se están volviendo inalcanzables, tanto para los gobiernos de Venezuela, Colombia, Ecuador; para las FARC; para sus rehenes (no los olvidemos) y para toda América Latina.
lunes 3 de marzo de 2008
Chávez, Uribe y Correa
Publicado por
Gustavo Kanashiro Fonken
en
03:33 PM
Etiquetas: Internacional, Opiniones, Política
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